Reaparece el líder de Sendero Luminoso para un nuevo juicio

Después de dos años reapareció en un juicio encorvado y arrastrando los pies, el líder de Sendero Luminoso. Ahora se le imputa su autoría mediata (el que comete el delito sirviéndose de otro como “instrumento”) en la muerte de 25 peruanos tras la detonación de un carro con 400 kilos de explosivos.

sendero luminoso
Foto: El nuevo día

Abimael Guzmán, de 82 años y barba crecida, fue recibido con aplausos y abrazos por una decena de miembros de la cúpula del movimiento extremista, que también están encarcelados por crímenes que ensangrentaron Perú y causaron miles de muertos entre 1980-2000.

Guzmán le pidió al juez que sea atendido por un médico privado porque “no confía” en los que pertenecen al sistema carcelario de Perú. “He hecho un esfuerzo para venir, ésa es la situación. Lo que pido es que un médico me vea y que yo pueda solventarlo, porque no confío en otro”, dijo Guzmán sentado junto a su esposa, Elena Iparraguirre, y los otros dirigentes de Sendero.

Su abogado, Alfredo Crespo, dijo que el exprofesor universitario de Filosofía tiene problemas estomacales, dentales y de presión.

Guzmán no había sido visto desde 2014, cuando el juicio empezó. La fiscalía solicita una segunda cadena perpetua y una indemnización de $122,000.

El atentado por el que se le juzga provocó 25 muertos y 155 heridos. Ocurrió en julio de 1992 en un barrio de clase media de la capital donde el grupo enfocó sus ataques y había detonado más de 30 carros bomba desde inicios de ese año.

Guzmán ya cumple una condena a perpetuidad emitida en 2006 por ordenar la muerte de otros 69 peruanos en una remota aldea andina llamada Santiago de Lucanamarca en 1983.

Con información de El Nuevo Día