Compulsivos ludópatas cercados en casinos de la nueva era

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Compulsivos ludópatas - Noticias-Ahora
Las salas de juego de Las Vegas tienen nuevas reglas para los jugadores. Foto: Agencias
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Las nuevas reglas de los grandes casinos de la nueva era calmarán por ahora la sed de aquellos compulsivos ludópatas.

Sin poder cantar victoria en medio de la pandemia, las salas de juego abren sus puertas. Tras permanecer cerradas por varios meses las salas de juego imponen medidas que las personas deben adoptar.

Si antes estaba prohibido hacer trampas, ahora se añaden otras reglas de oro. Las máquinas tragamonedas vuelven a sonar y las ruletas a rodar, pero con apostadores con tapabocas.

Los casinos de Las Vegas en general adoptaron medidas sanitarias para evitar brotes del coronavirus. Desde el pasado mes de marzo estuvieron con sus luces apagadas y ahora con la reapertura ya no son los mismos.

“Estamos muy animados, puedes ver las caras de todo el mundo”, dijo el dueño, Derek Stevens, una de las salas de juego más concurridas.  La reapertura es un gran impulso para la economía de la conocida Ciudad Millonaria.

Separados los compulsivos ludópatas

Las Vegas depende en gran medida del turismo. Allí el desempleo llegó hasta 33,5% en abril. El aforo en cada uno de las casas de apuesta quedó reducido a la mitad. Con ello se mantiene el distanciamiento social ordenado por las autoridades sanitarias.

Entre las medidas adoptadas, las mesas de blackjack se limitan ahora a tres jugadores. Todas ellas están equipadas con barreras de plexiglás entre jugadores y crupieres.

Al personal lo instruyeron para mantener a raya a los compulsivos ludópatas. De ahora en adelante los funcionarios de seguridad impedirán que multitudes se aglomeren alrededor de los jugadores en las mesas de dados. Ahí sólo se permiten seis mirones de pie.

“Las Vegas sigue siendo Las Vegas”, comentó el CEO de MGM Resorts William Hornbuckle. “Con el tiempo vamos a estar de vuelta como antes”, apuntó.

La pandemia le asentó un duro golpe a los casinos y sobre todo a los compulsivos ludópatas. El encierro los mantuvo en sus hogares mientras las salas de juego aguardaban. De las largas filas de máquinas tragamonedas, una estará cerrada de manera intercalada. Así no se permite que los jugadores estén tan cerca.

Cada uno de los clientes de be usar tapabocas. Las bebidas se servirán en vasos desechables. La reapertura de los casinos era tan esperada que lucía como una temporada de vacaciones. Los jugadores extrañaban las máquinas y poner su dinero en las mesas.

Durante semanas las salas de juego fueron convertidas en centros de acopio de alimentos. Los compulsivos ludópatas estaban a la espera de la pandemia les abriera un hueco para colarse.

Las Vegas seguirán siendo Las Vegas mientras tenga a millones de jugadores entre sus clientes.