Freidoras sin aceite: estafas o estrategias de marketing

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Cada día la tecnología cambia y ofrece a la venta artículos impensados y hasta contradictorios como las freidoras sin aceite.

Pero la gente con mucha lógica se pregunta por qué las llaman freidoras. En realidad estos aparatos no utilizan una sola gota de aceite ni grasa. Se tratan más bien de pequeños hornos que funcionan como un grill. Provocan que circule aire caliente a gran velocidad.

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En los últimos años además de las freidoras sin aceite, por ejemplo, se han puesto de moda las hamburguesas de carne vegetal. Ellas tampoco son elaboradas con carne. Además ofertan los llamados quesos veganos que no son quesos.

Asimismo las estrategias para convencer a los consumidores ofrecen leches vegetales aunque se deben llamar «bebidas vegetales». Los usuarios de las redes sociales suelen vincular estos artículos con estafas.

Freidoras sin aceite: la estrategia

Con rigor se preguntan también por qué darles un nuevo nombre a productos que ya se conocen. A veces sólo los psicólogos pueden explicar el fenómeno de rebautizar los productos para que satisfagan una necesidad.

Una investigación realizada por el Instituto de Neurociencia Cognitiva del University College London halló que los objetos novedosos activan el sistema de recompensa de nuestro cerebro. Otras investigaciones señalan a la influencia que el efecto placebo tiene en nosotros. Las freidoras sin aceite constituyen el ejemplo típico.

Pero una investigación realizada por la Universidad de Nueva York encontró que a la gente le gustan las cosas nuevas por la anticipación que hacen de ellas. “Si no las hemos probado y presuponemos que nos van a gustar, estamos más predispuestos a disfrutarla cuando la probamos”.

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El problema es que la emoción de la novedad no dura mucho, según la investigación del University College London. La gente después que adquiere el producto se considera defraudada y a veces estafada.

La cuestión es que la mayoría de las investigaciones encuentran que, aunque lo nuevo es atractivo, lo que realmente nos gusta es lo que ya conocemos.