¡Humilde y criolla! Naguanagua esconde a la Reina del arte bistró

De camino hacia el pueblo de La Entrada en Naguanagua, carteles coloridos de señalización hacen llamar la atención de cualquier transeúnte. ¿El destino? Un mundo paralelo que pocos conocen, el escondite de personaje excepcional: una Reina que transforma moldes e ingredientes en obras de arte. 

Sin pedirlo, nació con una marca creativa en tinta indeleble, que sigue regalándole sonrisas honestas al paso de los años. Desde entonces, su perímetro de 360 grados se ha entrelazado con pinturas, técnicas, mezclas y pinceles. «Para mí el arte es liberador sabes, porque cuando tú haces un trabajo, es como un grito, de adentro. Tú lo vas plasmando. Puede ser el objeto más sencillo, la cosa más básica, pero siempre libera algún sentimiento», confesó.

Foto: María Castellano / Noticias24 Carabobo

Al preguntarle cuál sería su «obra soñada», apareció instintivamente un brillo en sus ojos y confesó: «Sueño con un gran vitral, con una pieza que tenga todas mis técnicas juntas, por ejemplo; que tenga textil, que tenga resina, que tenga vidrio (…) Que tenga todo de mí».

Así que de esta apasionante causalidad y versatilidad artística que arropó su vida, su hogar pasó a llamarse Media Luna; una galería artesanal donde el resultado final de sus piezas y las de Asdrúbal Ruiz, su esposo, como las de otros artistas plásticos de la zona, son libremente exhibidas y admiradas.

Foto: María Castellano / Noticias24 Carabobo
Foto: María Castellano / Noticias24 Carabobo

Sin embargo, la gastronomía no se quedó atrás y decidió tomar su espacio bajo un concepto «bistró», donde a través de una cocina amable y humilde se presentan platos cargados de sabor hogareño; desayunos criollos bien resueltos y almuerzos con destellos venezolanísimos. Esto sin contar las deliciosas y gorditas hallacas que deleitan a más de uno desde el mes de septiembre.

«Los que cocinamos somos mi esposo y yo, y somos criollos pues, luchamos por lo nuestro, por rescatar esa identidad (…) Ahorita ves mucho sushi, muchas hamburguesas, pero la comida típica, la nuestra, está como a un ladito (…) Aquí han llegado niños que nunca se han tomado un papelón con limón, por ejemplo, o un pabellón. Entonces aquí uno los enamora«, agregó con picardía.

«Hago lo que me gusta»

Con un sinfín de experiencias tras su espalda, un compañero de vida con el que «hace equipo» y dos hijos de su anterior matrimonio, esta Reina de apellido Lara sigue creyendo en el arte como «una necesidad fundamental», a pesar de lo difícil que puede ser asumirlo como estilo de vida.

Y aunque muchos en su pasado le enfatizaron que encontrara «un trabajo de verdad», ella estaba convencida de cuál sería su futuro: darle rienda suelta a su pasión.

Redacción: Raquel Almérida / Noticias24 Carabobo

Foto: María Castellano / Noticias24 Carabobo