Vicecanciller austriaco Reinhold Mitterlehner renunció a su cargo

El vicecanciller de Austria, ministro de Economía y líder del Partido Popular austríaco (ÖVP), Reinhold Mitterlehner,  anunció este miércoles la dimisión de todos sus cargos ante la situación de enfrentamiento casi permanente en su partido y con los socialdemócratas del SPÖ, socios en una coalición de gobierno que el canciller Christian Kern quiere, pese a todo, salvar.

Reinhold Mitterlehner
Foto: Referencial

«Creo que ya es más que suficiente», declaró Reinhold Mitterlehner en la sede central de su partido en Viena. Agregó que ante la «imposibilidad de hacer la labor de oposición y de Gobierno al mismo tiempo» renuncia a un «trabajo que no tiene sentido y por el no siento ninguna felicidad».

Además, señaló que  «tampoco tiene ningún sentido seguir en un Gobierno centrado en la escenificación política» y «las provocaciones mutuas».

En sus primeras declaraciones tras la dimisión de Mitterlehner, el jefe del Ejecutivo y líder del SPÖ reconoció que había habido «muchas disputas entre los socios, más de las que nos hubiera gustado», aunque más allá de las formas aseguró que «el trabajo de la coalición es un éxito».

«Tenemos que continuar ese trabajo. Nuestro país nos necesita» subrayó el canciller Kern, para quien la dimisión de Mitterhehner no es por tanto razón para convocar elecciones anticipadas en el país.

También el presidente austriaco, Alexander Van der Bellen se mostró partidario de dar continuidad al trabajo del Gobierno pero reconoció el hartazgo del vicepresidente y la necesidad de cuidar las formas y el tono en policía. «Necesitamos una cultura del respeto», sostuvo el Jefe del Estado.

Mitterlehner obligará a recomponer el Ejecutivo y el ÖVP

Las dispuestas entre socialdemócratas y populares, en el poder desde 2007, han sido los últimos meses especialmente numerosas, constantes y se dieron en todos los ámbitos, desde política fiscal hasta emigración pasando por hasta reforma de la educación.

Los intentos de Mitterlehner por acercar posiciones con el canciller Kern han resultado vanos e incluso mal recibidos por el ala dura de su propio partido, que no ha dejado cuestionar en todo este tiempo el futuro de la coalición.

El vació que dejará Reinhold Mitterlehner, de 51 años, obligará a recomponer el Ejecutivo y el ÖVP, una oportunidad para encumbrar al joven ministro de Asuntos Exteriores, Sebastian Kurz, muy popular en las bases y considerado por muchos de los barones sucesor natural del líder caído.

El ministro, de 30 años, ha asegurado, sin embargo, que no tiene ningún interés en asumir las riendas de un partido «demasiado» dividido. Tampoco Mitterlehner lo tenía en esperar: «No estoy aquí para guardar el sitio a nadie», dijo.

Los enfrentamientos constantes entre los socios de la coalición de Gobierno hizo que medios de comunicación y analistas especularan abiertamente con la posibilidad de adelantar los comicios, previstos para otoño del año próximo.

Si eso llegara a suceder, los principales beneficiarios serían los populistas de derechas del FPÖ, líderes en las encuestas de intención de voto con un 30% de apoyos. Están un punto porcentual por delante de los socialdemócratas y le sacan nueve al ÖVP.

Con información de El Mundo