¡Bueno y barato! Consumir ajo ayuda combatir el Sida

El ajo, bulbo de la planta Allium sativum, es un condimento muy utilizado en nuestra cocina. Pero desde hace miles de años, diferentes culturas lo consumían por sus propiedades curativas que, posteriormente, la ciencia ha demostrado. Desde los antiguos egipcios, en la India y en las culturas mediterráneas, ha sido utilizado como planta medicinal.

ajo
Foto: Referencial

El principal responsable de las propiedades del ajo es la aliína que, cuando el ajo es machacado o cortado, se convierte en alicina; sin embargo si el ajo es cocinado, estas sustancias se destruyen.

Propiedades

Empezaremos destacando su aporte vitamínico, pues el ajo posee vitaminas del complejo B, así como vitamina C, E y A; también aporta nutrientes como fósforo, magnesio, calcio y potasio.

Si existe un sistema que se encuentra beneficiado por el consumo de ajo, éste es el sistema cardiovascular porque ayuda a mejorar su funcionamiento actuando en diferentes puntos.

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La alicina, concretamente su principal componente, el ácido sulfhídrico, facilita la distensión de las membranas de los vasos sanguíneos, disminuyendo la presión sanguínea y favoreciendo la circulación y oxigenación de los tejidos.

Si a esto le unimos la acción anticoagulante y antiagregante y la acción reguladora del colesterol, el consumo de ajo nos ayudará a controlar la hipertensión, a evitar los problemas resultantes de una mala circulación sanguínea y la formación de placas de ateroma, en definitiva combate la arterioesclerosis y previene contra la angina de pecho, el infarto de miocardio y accidentes cardiovasculares.

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Tiene una potente acción bactericida, debido a los compuestos sulfurosos, que nos ayudará a combatir las infecciones producidas por bacterias, aunque también se ha demostrado su acción frente a virus, hongos y parásitos. Además de su efecto antibiótico, la acción estimulante del sistema inmune, incrementa su efecto frente a las infecciones.

Otras acciones que caben destacar son su efecto hipoglucemiante, diurético y depurativo. También se le atribuye efectos beneficiosos para combatir el cáncer y el SIDA, aunque no esté científicamente probado.

Uso externo del ajo

Por su poder desinfectante se puede usar en caso de picaduras de insectos y mordeduras de animales, quemaduras y heridas y afecciones de la piel provocadas por hongos o para combatir la sarna.

Otro uso tópico

Para tratar las afecciones de la piel se usa tintura de ajo o cataplasma, estos preparados son muy abrasivos, por lo que se debe proteger la piel sana y tapar la zona afectada con una gasa. No podremos usarlo en niños y personas con la piel sensible.

Con información de mejorconsalud.com


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