Un productivo Durant colocó a los Warriors a las puertas de su tercer título de la NBA

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Warriors
Foto: Twitter
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A pesar de uno de los peores partidos de Stephen Curry, en mucho tiempo, el vigente campeón Golden State Warriors, ha dado un paso que parece definitivo hacia la renovación de su título al imponerse a domicilio sobre los Cleveland Cavaliers (102-110) y colocar un 3-0 que no ha levantado nadie en toda la historia de las finales de la NBA.

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La pobre actuación de Curry, que en un momento ha llegado a estar con 1/14 en el tiro y 0/9 en triples, ha sido compensada por un extraordinario encuentro de Kevin Durant, autor de 43 puntos y el triple al final de posesión con el que los Warriors han sentenciado el partido en el último minuto.

El triple-doble de LeBron James (33 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias) no bastó para unos Cavaliers que han jugado mejor que su rival durante muchos minutos pero que han ido perdiendo gas y han vuelto a difuminarse en los minutos finales, según Mundo Deportivo.

Curry jugó un mal encuentro pero sería injusto no reconocerle parte del mérito en la victoria de los Warriors. Y es que el base apareció en el momento justo, cuando cinco puntos seguidos suyos a menos de tres minutos del final le dieron la vuelta al marcador para adelantar definitivamente a su equipo (97-101).

LeBron James respondió con un triple (100-101) pero Golden State no arrugó, cuando Andre Iguodala, que reaparecía tras estar de baja desde el 20 de mayo por una lesión de rodilla, culminó con un mate (100-103) una gran asistencia de Durant, que sentenció en el siguiente ataque de su equipo.

El equipo de Cleveland, consciente de su delicada situación, había empezado el encuentro a todo trapo y sin contar con un protagonismo especial de James, que ha optado por involucrar a sus compañeros en esos primeros minutos.

Los Cavs no se han rendido y el último cuarto fue de infarto, con alternativas de dominio para unos y otros, siempre por menos de tres puntos.

Hasta que Curry despertó de su letargo. Sus cinco puntos seguidos a menos de tres minutos (97-101) dieron a los Warriors el impulso final que necesitaban.

Por su parte, LeBron dio un último aliento a los Cavs con su triple pero Golden State ya estaba en modo máquina y de la mano de un Kevin Durant más líder que nunca, resolvió para colocarse a las puertas de su tercer título NBA en los últimos cuatro años.


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