¿Qué le pasa al cerebro cuando tienes un orgasmo?

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orgasmo
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Durante el orgasmo se activa el sistema de recompensa cerebral, de manera semejante a lo que sucede con el consumo de drogas.

Las mujeres deben estar relajadas para alcanzar el clímax. A diferencia de lo que ocurre en los hombres, durante el orgasmo femenino se desconectan áreas del lóbulo frontal, instancia de control del cerebro. Varones y mujeres se excitan con imágenes eróticas. Ambos sexos también experimentan el orgasmo de forma parecida.

Sabemos de sobra los beneficios que tiene el sexo, disminuye la presión arterial, fortalece el sistema inmunológico, alivia el estrés, quema calorías e incluso te ayuda a dormir mejor. En otra ocasión ya hablamos de lo contrario, qué le sucede a tu cuerpo cuando dejas de tener relaciones sexuales (algo que, con la crisis del coronavirus, parece haberse incrementado a nivel general), y, como es lógico, es perjudicial para nuestro estado anímico.

Esto se debe a que nuestro cuerpo libera muchas hormonas durante el acto, sin ir más lejos las endorfinas, llamadas «la hormona de la felicidad», pero, entonces, ¿Qué sucede realmente cuando establecemos esa intimidad con otra persona?

Algunas partes del cerebro se ‘encienden’

El sistema límbico, región del cerebro responsable de los impulsos físicos y los elementos del procesamiento emocional, se activa durante el sexo. Sin embargo, otras partes de la corteza cerebral que gobiernan el razonamiento superior se cierran. Como consecuencia, el acto sexual en sí mismo es impulsado más por el instinto y la emoción que por el pensamiento racional.

Y otras se enfrían

Curiosamente, dos áreas específicas del cerebro de las mujeres parecen ‘cerrarse’ o ‘enfriarse’ durante el sexo, según la psicóloga clínica Jennifer Sweeton: una región involucra los juicios sociales y conciencia, «lo cual podría ser la razón por la cual la gente dice aquello de que el amor es ciego», explica.

Liberamos dopamina

Seguro que ya lo sabías. El sexo hace que el cerebro libere niveles mucho más altos de algunos neuroquímicos, y especialmente se da relevancia al hecho de que liberamos dopamina, la cual tiene muchas funciones en el cerebro, incluyendo papeles importantes en el comportamiento y la cognición, la actividad motora, la motivación y la recompensa, la regulación de la producción de leche, el sueño, el humor, la atención, y el aprendizaje.

También oxitocina

La oxitocina es una hormona que actúa como neurotransmisor en el cerebro, y se fomenta con la excitación sexual y el orgasmo. Sin embargo, existe una idea errónea de que la oxitocina fomenta el vínculo entre las parejas después del orgasmo, pues no hay verdaderas evidencias sobre ello.

Llorar después de las relación sexual es otra conducta de liberación asociada al clímax que no tiene nada de malo

Lo que los investigadores sí saben es que la oxitocina liberada durante el sexo podría tener efectos analgésicos, lo que podría ser una razón por la cual el placer sexual y el dolor a menudo están relacionados.

Y serotonina

La serotonina ayuda a regular el estado de ánimo y el sueño, por lo que cuando las personas no producen suficiente pueden sentirse deprimidas. Dado que aumenta durante las relaciones sexuales, puede generar sentimientos de felicidad y paz, mejorar el estado de ánimo, reducir el estrés y, quizás hasta mejorar la memoria.

¿Qué es la noradrenalina?

La noradrenalina aumenta la excitación, la atención y la energía al activar el sistema nervioso simpático en el cerebro, así como los latidos de nuestro corazón (y nos despierta). Por eso, muchos estereotipos de estar enamorado, como la pérdida de apetito, el exceso de energía y los problemas para dormir, también se asocian con altas concentraciones de noradrenalina.

Puede que te sientas triste…

Quizá te sucedido en alguna ocasión. Se llama disforia postcoital y no es tan raro. Puedes llorar después de un orgasmo y también durante el mismo. Como hemos dicho, durante el acto sexual liberamos oxitocina, y esa relajación puede ayudarnos a coger el sueño. De igual manera también liberamos prolactina al torrente sanguíneo, y eso es lo que en muchas ocasiones nos hace sentir la necesidad de besar, acariciar y expresar a nuestra pareja cariño cuando hemos terminado.

Y, de la misma manera, llorar después de las relación es otra conducta de liberación asociada al clímax que no tiene nada de malo. La oxitocina causa un montón de sensaciones, incluida la avalancha de lágrimas o los sentimientos asociados con autodesprecio, vergüenza y ansiedad sin razón aparente. Omne animal post coitum triste, ya lo decía Aristóteles.

 

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