¿Nos puede proteger de la COVID-19 el virus del resfriado común?

x

Las investigaciones sobre la COVID-19 están avanzando a gran velocidad. La información que se maneja fluye galopante y en cualquier momento nos encontramos con sorpresas. Ignacio J. Molina es Catedrático de Inmunología del Centro de Investigación Biomédica de la Universidad de Granada. En un artículo de The Conversation nos pone al tanto de la relación entre el resfriado y el coronavirus.

De entrada aclara que no debemos hablar del virus del resfriado, puesto que muchos virus son capaces de producir esta enfermedad. De hecho, existen varias familias de virus que lo producen. Los rinovirus, que son los más frecuentes, los adenovirus, los enterovirus, los virus respiratorios sincitiales y parainfluenza, y los coronavirus.

Puedes leer: Niños menores de cinco años podrían volverse propagadores del Covid-19

Aproximadamente el 15-20% de todos los resfriados están causados por los coronavirus HCoV-OC43, -HKU1, -NL63 y -229E. Todos pertenecen a la misma familia del coronavirus que nos ha invadido: el SARS-CoV-2.

La COVID-19 y las células memoria

Cuando hay una respuesta frente a un patógeno y este se elimina con éxito, los elementos responsables de su eliminación desaparecen progresivamente. Por ejemplo, los anticuerpos producidos por personas que han pasado la COVID-19 tienden a desaparecer rápidamente. Esto genera dudas sobre la duración de la inmunidad de las personas que han superado la enfermedad.

Eso sí, siempre se generan células memoria, tanto de linfocitos B (productores de anticuerpos) como T (responsables de la inmunidad celular). Ambas retienen la información sobre cómo responder frente a ese patógeno, de manera que si volvemos a entrar en contacto con él, la nueva respuesta será mucho más potente, rápida y efectiva. Por eso nos vacunamos, para generar estas células memoria.

El coronavirus no deja de darnos sorpresas. Los investigadores encontraron inesperadamente que un 40% de individuos estadounidenses que no habían tenido contacto con el virus demostraban tener inmunidad preexistente frente a la COVID-19.

El resfriado podría proteger

Entonces, ¿cuál es el origen de esa inmunidad preexistente y qué significa? La explicación más plausible, aunque no la única, es que esta reactividad podría ser el resultado de la activación de células memoria que se generaron hace años. Su activación se debería a una respuesta  frente a alguno de los coronavirus causantes del resfriado común.

Puedes leer: Lionel Messi y otros deportistas adquieren colchón contra el coronavirus

Si esto es así, podríamos especular que los individuos asintomáticos o con una presentación leve de la enfermedad serían aquellos que tuvieron una exposición previa a los coronavirus del resfriado. Ellos conservarían una buena dotación de células memoria.

Sin embargo esto podría llevarnos a considerar a la vacuna como más efectiva en aquellos individuos con inmunidad  preexistente. Y sería una conclusión errónea sobre  sobreestimar sus resultados ante la COVID-19. Por ahora, se mantiene activa la búsqueda de respuestas mientras aprendemos más sobre el virus.